Si usted, aun y diciéndose cristiano, se queda en tierra cuando el Señor Jesús venga a por nosotros, no desespere. No se deje engañar más por los falsos maestros dominionistas que quedarán y argumentarán que los que se fueron son la cizaña. Huya de ellos; ¡abandónelos! (2 Ti. 3: 5), porque van detrás de su alma.
Vuélvase a Cristo de todo su corazón, mente y fuerzas, y jamás se deje colocar la Marca (chip implantable), aunque con ello le pueda costar la vida física.
Posiblemente, a usted le apresarán y le matarán (Ap. 13: 7), pero usted salvará su alma. Muriendo en Cristo, tenga la seguridad de que subirá directamente a Su encuentro en los Cielos, para reinar con Él (por favor, lea Ap. 20: 4).
Apocalipsis 20:4 Reina-Valera 1960
4 Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.Recuerde: "Porque mejor es un día en Tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad" (Salmo 84: 10)
Miguel Rosell Carrillo, Pastor de Centro Rey, Madrid, España
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