viernes, 15 de abril de 2016

MASONERIA Y SATANISMO

Masonería y Satanismo
La primer organización satánica conocida del mundo moderno fue el Club del Fuego Infernal (Hellfire Club). Fundado en 1746 por el noble británico y Francmasón Sir Francis Darshwood (quien fue parlamentario por 20 años, canciller y tesorero real del gobierno británico del rey Jorge III). También se le llamó "Los Monjes de Medmenham", "la Orden de los Caballeros de West Wycombe" y "los Frailes de San Francis de Wycombe". Pero destaca por los importantes militantes que tuvo, entre ellos, el hijo del Arzobispo de Cantembury, un Primer Ministro de Gran Bretaña, y según algunos, incluso fueron miembros Benjamín Franklin y Horace Walpole (pero son rumores). Su fundador, Darshwood, fue gran amigo del príncipe Carlos I (quien fue masón, rosacruz y neo-templario). Darshwood sentía un profundo odio por el cristianismo, y organizó en la Abadía de Wycombe, una serie de Misas Negras, que escandalizaron a muchos. Se creía que realizaban orgías entre hombres y mujeres (todos aristócratas) y que finalmente, realizaban sacrificios de animales y ritos satánicos sobre el cuerpo desnudo de algunas feligresas.
Los rituales se mantenían guardados celosamente entre los miembros del Club, eso sí, los escándalos sexuales que rodearon la organización fueron muy connotados.

Tras la muerte de Darshwood en 1781 (y su funeral ritual en la Abadía), se cree que se extinguió la secta. El padre de la Wicca, el masón Gerald Gardner, mostró interés en esta organización y en la figura de Darshwood. Decía que los ritos del Hellfire Club eran ritos paganos para él muy interesantes. Esto es posible, pues los ritos paganos y satánicos son virtualmente idénticos en casi todo.

¿Por qué habría un francmasón de fundar una secta satánica como el Hellfire Club? Pues lógicamente, porque la Masonería es en si misma una secta satánica. Según el mito de cómo se fundó la Masonería, el Rey Salomón encomendó al arquitecto de Tiro, Hiram Abiff, la creación del Templo de Jerusalén. En medio de la obra, en sueños, a Hiram se le apareció Tubalcaín, el descendiente directo de Caín. Quien, según la leyenda masónica, era resultado de la copulación entre Satán y Eva a la sombra del Árbol de la Vida. Así, Tubalcaín fue informado que él era también descendiente de Caín y por ende de Lucifer. Caín fue un gran constructor (la Biblia dice que construyó una ciudad tras ser expulsado del paraíso), y eso es parte de la fijación masónica con la construcción. Hiram Abiff se convierte en el primer Gran Maestro de la Masonería (siendo hijo de una viuda de la tribu de Neftalí se llama a todos los Maestros Masones hijos de la viuda, pues supuestamente encarnan el espíritu de Hiram Abiff).

Según esta doctrina luciferina, Lucifer es un dios del bien, dador de luz y sabiduría, que entregó el conocimiento al hombre en el Árbol de la Vida, del Edén (por eso, la satánica Cábala considera sagrado este árbol). Los masones, rosacruces, teósofos, Aurora Dorada, algunos wiccanos particularmente de la Stregheria, y los satanistas en general comparten esta teoría de adoración a Lucifer/Satán, a quien denominan el dios de la Luz, el fuego y el espíritu, contra el dios Jehová, malvado dios opresor, dios de la Oscuridad, la tierra y la materia. Según ellos, Lucifer y su religión dominaba en todas las naciones menos la nación judía (algo cierto), y que cuando el cristianismo se impuso, el culto a Jehová reemplazó el de Lucifer en todo Occidente, salvo por el surgimiento de grupos luciferinos como los templarios, rosacruces, masones, neopaganos, etc.

Mientras que, en Oriente, el culto a Lucifer perduró ininterrumpidamente y es aún mayoritario (en los países budistas, la India hindú y el Japón pagano). Esto es verdad. Las doctrinas paganas del hinduismo, del budismo, del shintoísmo japonés y del paganismo chino son doctrinas satánicas fundadas por Lucifer.

Todas las ramas de la Masonería como hemos comprobado (Ku Klux Klan, Nazismo-Thulismo, Teosofía, Aurora Dorada, Wicca, Thelema de Crowley, Sociedad Skull&Bones, etc.) son adoradoras de Lucifer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario